Nuestro silencio tiene una razón

Hemos guardado silencio. Sí, silencio en nuestras redes. Porque sabemos que mucho ayuda el que no estorba. Porque sabemos que ante una emergencia como la que nuestro país atraviesa, es necesario dar voz a aquellos que están, precisamente en la emergencia. Y así, desde nuestros espacios privados, nos hemos dedicado a ayudar como hemos podido y como hemos considerado que somos más útiles. No estorbando.

Sin embargo, y a pesar de muchas personas que no podrán hacerlo de manera inmediata, la vida sigue. La vida sigue para aquellos que, como tú y como nosotros, seguimos vivos. Y les debemos a los que perdieron la vida, a los damnificados, continuar de la mejor manera posible con nuestras actividades diarias.

Así como los restaurantes de la colonias afectadas nos invitan a ir a visitarlos, como los navegadores de las trajineras de Xochimilco nos piden no dejar de ir, sí. Nuestra labor, nuestro compromiso y nuestro deber lo centramos en hacer lo que mejor sabemos hacer haciéndolo de la mejor manera posible. Por eso continuamos. Porque nuestra economía, al igual que nuestro bienestar, están interrelacionados. Porque el bienestar del vecino permea hacia el de cada uno de nosotros. Porque la capacidad de adquisición propia permea hacia todas las esferas posibles de nuestra sociedad.

Aplaudimos los esfuerzos de todos aquellos que salieron a la calle y que aún siguen en ella. Aplaudimos los esfuerzos de todos los que han donado, que se han convertido en centros de acopio, que se han quedado a cuidar a los suyos, que han abierto las puertas de sus hogares para recibir a los afectados, que han movilizado camiones y flotillas enteras para que la ayuda llegue exactamente a donde debe llegar. Aplaudimos el esfuerzo de todos los mexicanos, sin importar su ubicación geográfica. Aplausos. Aplausos. Aplausos. Este sismo fue un recordatorio de lo que somos capaces como sociedad. Una vez más nos organizamos sin esperar indicaciones. Nos subimos las mangas y trabajamos por otros. Por el desconocido. Por el que no pedía ayuda pero sabíamos la necesitaba.

Pero, en estos momentos de urgencia te pedimos no dejar de lado lo importante. Las urgencias tienen que cubrirse de manera inmediata. Los temas importantes requieren mayor tiempo, mayor concentración. Te invitamos a no agotarte en esta capacidad de colaboración que hemos demostrado. Los resultados inmediatos del sismo ya los vimos en televisión, en redes. Pero esto va para largo. No olvidemos y aprendamos de lo ocurrido en el 85. Muchas comunidades afectadas gravemente sin techo y sin medio de sustento. ¡Les debemos pensar creativamente de forma colectiva! Ejemplo claro de esto es lo que han hecho los chavos de la Ibero – recolectar botellas de PET para reconstruir de manera casi inmediata los hogares de miles de damnificados. Pensemos a largo plazo. ¡Pensemos creativa y sustentablemente!

Si consideras que podemos apoyarte de alguna manera en particular, contáctanos. Nuestros brazos están abiertos para ti.

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