Cuidados de la lavanda en un jardín vertical natural

Lavanda: como de anuncio de revista

La Lavanda es una planta que se ha puesto de moda en los últimos años, al ver imágenes de campos de cultivo en Francia y pensar que una planta en nuestra casa, en su maceta, lucirá igual. Sin embargo, muchas personas desconocen los cuidados que se deben tener con ella y, al tratar de cuidar su Lavanda, le hacen más daño. Por eso, queremos compartirte varios secretos para el cultivo y crecimiento adecuado de tu Lavanda, ya sea que la tengas en interior o en el jardín.

Bien conocida por su deliciosa fragancia y usos medicinales, la Lavandula angustifolia prefiere los climas cálidos y secos. Para poder crecer y florear adecuadamente, considera al menos 6 horas de luz solar directa tanto en interiores como en exteriores.

Debido a que sus semillas tardan mucho tiempo en germinar, lo mejor es conseguir una planta pequeña y cuidarla para que se desarrolle en un ejemplar adulto sano. Con cuidados adecuados, la Lavanda puede llegar a vivir hasta 20 años.


¿Qué tanta agua requiere la Lavanda?

Es muy importante no regar la Lavanda en exceso, ya que le gusta tener un suelo más bien seco y bien drenado. Si la colocarás en una maceta, te recomendamos colocar grava en la parte de abajo para permitir el buen drenaje del excedente de agua de riego, permitiéndole de esta manera, un medio de crecimiento adecuado para que se mantenga en condiciones óptimas.

Cuando es una planta pequeña, sí es recomendable un riego más frecuente, sin humedecer de más su tierra. Cuando ya esté bien crecida, lo mejor es dejar pasar el mayor tiempo posible entre cada riego, haciéndolo hasta el momento en que veas que su tierra casi está seca.

A la Lavanda no le gusta la aspersión, ya que no le gusta la humedad en el aire. Si la aspersas, será difícil que floree más adelante y sus tallos no crecerán adecuadamente y lo resentirán.

 

¿Qué tipo de fertilizante y con qué frecuencia aplicarlo a la Lavanda?

Tampoco necesita que la fertilices de manera regular. De hecho, se recomienda colocar un poco de composta alrededor de la base de su tallo hasta el año de estarla cuidando. Debes aplicarlo en poca cantidad. Esos nutrientes que recibe con esta aplicación de composta le serán suficientes para los próximos 6 u 8 años. La mejor temporada del año para hacer la fertilización es en primavera. Si tu Lavanda no florea, no es debido a falta de nutrientes; la mayoría de las veces es falta de sol y exceso de agua. Así que no dudes cambiarla de lugar o sembrarla en un lugar en donde reciba, por lo menos, 6 horas diarias de sol de manera directa.

La Lavanda requierepara verse hermosa.

Para mantener su tamaño y permitir su crecimiento óptimo, debes podar tu Lavanda. Para ejemplares pequeños, lo mejor es podar los tallos hasta donde puedas ver que comienzan a surgir brotes nuevos. Para los ejemplares de mayor tamaño, es recomendable realizar la poda de hasta un tercio de su tamaño. Una planta de Lavanda sana y en buen estado siempre continuará creciendo y floreando.

Si después de algún tiempo de tenerla comienzas a ver que se pone varuda (muchas varitas están color café y se ven secas), sí es posible recuperar la planta pero deberás tener paciencia. La Lavanda requiere eso, paciencia. Poda las varitas que se ven secas permitiéndole al resto de la planta recibir los nutrientes necesarios. Y espera a que la planta vaya regenerándose por sí misma y te muestre más brotes verdes nuevos y comience nuevamente a florear.

Además de verse bonita, ¿qué usos le puedo dar a la Lavanda?

Las flores de la Lavanda pueden utilizarse para hacer sachets perfumados (que puedes colocar en los cajones de tu ropa), o para dar sabor a helados, mermeladas y postres, además de diversos usos medicinales (la Lavanda es bien conocida por sus efectos relajantes). Para cosechar sus flores deberás esperar al menos 1 año para que la planta esté bien desarrollada y adaptada. Las ramitas que tengan botones de flor aún sin abrir son las ideales para la cosecha. Corta alrededor de 3 dedos más debajo de donde inician los brotes de las flores. Amárralas todas juntas y cuélgalas hacia abajo en un lugar seco y donde no le dé el sol por alrededor de 2 semanas.

 

Como la Lavanda ahuyenta a las palomillas y a las babosas por su olor natural, es ideal para colocar en cultivos que con frecuencia se ven afectados por estos insectos, o en tu jardín vertical, siempre colocándola con plantas que no requieran mucha humedad y en donde tenga buena ventilación.

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