Te de manzanilla para cuidar tus plantas

Manzanilla: también sirve para tus plantas

Seguramente te has tomado al menos 10 tés de manzanilla en tu vida. Y seguramente es un número muy bajo. Es tan común en nuestra cultura tomarse un tecito de manzanilla para… casi todo, en realidad: dolor de estómago, cólico, gripa… incluso cuando andamos decaídos o tristones. Pues resulta que la manzanilla no sólo es buena para los seres humanos sino también para tus plantas.

Es un té, pero ¿qué más?

La manzanilla (Matricaria chamomilla) es una hierba de la familia de las Asteraceae, con flores pequeñas similares a la Margarita. Es una planta anual que puede alcanzar hasta 60 centímetros de alto originaria de Europa y Asia oriental.

A la manzanilla le gusta mucho la luz solar directa, y un suelo ligero, húmedo y arenoso. La mayor cantidad de manzanilla que se cultiva para su comercialización se produce en Argentina, Bélgica, Bulgaria, Egipto, Alemania, Hungría, Polonia y Rusia. Si tienes una planta de manzanilla, el mejor momento para cosechar las flores es cuando acaban de abrir; aunque en realidad, puedes utilizar también los tallos aunque son menos fragantes.

Su uso data desde la antigüedad en Egipto, Grecia y Roma. En la edad media, la popularidad de la manzanilla creció y la gente la utilizaba para malestares como asma, cólico, fiebre, inflamación, nausea, enfermedades de la piel. Podríamos decir que se le puede considerar como la contraparte occidental del Ginseng en el oriente.

Los usos más comunes de la manzanilla

Como seguramente ya sabes, la manzanilla está relacionada con el alivio de diversos padecimientos. Existen diversos estudios que confirman su eficacia para tratar lumbago, para desinfectar heridas, para aliviar síntomas del resfriado y asma, para calmar el cólico en los bebés, como antihistamínico, como auxiliar de la digestión después de comer, y para lograr relajación y aliviar el estrés. Y, seguramente en más de una ocasión, has visto o te has limpiado los ojos con té de manzanilla

¿Manzanilla para mis plantas?

Uno de los elementos que conforman a la manzanilla es el azufre, en cantidades menores. Y este elemento es muy bueno para controlar las plagas de hongos, ya sea en plantas de mayor tamaño o en semillas por germinar.

Si lo que quieres es ayudar a germinar y proteger tus semillas, la manzanilla es la solución natural perfecta para lograrlo. Como auxiliar en el proceso de germinación, sus taninos ablandan la cubierta de la semilla, ayudándole a los nuevos tallos de tus plantas a germinar más fácilmente. Para ello te recomendamos sumergir tus semillas en té de manzanilla 2 horas antes de plantarlas. Una vez plantadas, no te deshagas del té y utilízalo para regar y así podrás evitar una plaga muy común a la que están expuestas las semillas durante el proceso de germinación.

Esta plaga está ocasionada por hongos, que se encuentran presentes en la superficie de la tierra en la que se cultivan las semillas o en herramientas de cultivo contaminadas, o que se pueden producir por temperaturas muy frescas antes de la germinación o por temperaturas excesivamente cálidas inmediatamente después de la germinación. ¡Hasta el jardinero más experto puede ser víctima de este ataque de hongos!

Como recomendación general, trata de utilizar un medio de crecimiento (sustrato o tierra) de buena calidad, tener buena ventilación en el área donde germinarás tus semillas y no regarlas en exceso. También es bueno tener en cuenta que, una planta infectada ya no sanará. Sólo deberás controlar la aparición de hongos regularmente para evitar que afecten a tus plantas y así, controlar la infección.

Esto puedes lograrlo con la manzanilla, debido al azufre que contiene. Es ideal para proteger y controlar infecciones de hongos en plantas de interior ya que un fungicida elaborado a base de manzanilla no requiere la utilización de ropa o equipo de protección; es seguro para personas, perros, gatos peces y abejas.

Si tienes alergia a las margaritas o a los crisantemos, evita utilizarla.

Haz tu propio fungicida con manzanilla

Si utilizas directamente la flor (fresca o seca), toma un puñado de ellas y colócalas en un recipiente. Agrega 2 tazas de agua hirviendo. Cubre y deja que enfríe a temperatura ambiente. Una vez frío, cuela la infusión y viértela en un rociado. Aplica directamente en las secciones que veas afectadas por los hongos, generalmente donde veas una capita como algodón cubriendo tus plantas. Esta infusión puedes utilizarla durante toda 1 semana. Continúa aplicando más frecuentemente en el inicio y con más especio entre aplicaciones según notes el cambio en tus plantas.

Si utilizas bolsas de té (sin importar la marca, sólo asegúrate que únicamente contengan manzanilla), hazlo de la misma manera que harías un té normalmente, pero mantén una proporción de 1 bolsa de té por 4 tazas de agua. Aplica de la misma manera que si utilizaras flores naturales.

¿Habías pensado alguna vez que la manzanilla tiene tantos beneficios para tus plantas como para tu malestar estomacal? ¡Pruébala y platícanos cómo te fue!

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