Fertiliza las plantas de tu jardín vertical

En casa tenemos muchos elementos naturales que pueden ayudarnos a que las plantas de nuestro jardín vertical siempre estén en buen estado. Con pequeños detalles como los que te vamos a compartir aquí, vas a poder ayudar a que tus plantas tengan todos los nutrientes necesarios para que estén fuertes y sanas, y su follaje esté cada día más bonito.

Sin duda, puedes comprar cualquier tipo de fertilizante que consideres adecuado o que te recomienden. Seguramente ayudará al estado general de tus plantas. Pero no olvides que el riego es fundamental, y que sin un riego adecuado, ningún fertilizante ayudará a tus plantas a estar en buen estado.

El Potasio

Así como para los humanos este mineral es un elemento indispensable para el correcto funcionamiento de nuestro organismo, también lo es para las plantas. En los seres humanos, el potasio cumple diversas funciones: crecimiento, formación de los huesos, para mantener un equilibrio en la concentración de sustancias que se encuentran dentro y fuera de las células, producción de proteínas, metabolizar los carbohidratos, en diversas reacciones químicas, contracción muscular, transmisión nerviosa, entre tantas otras más.

En las plantas, el potasio es elemento clave para mantener la presión de turgencia de las células (lo que quiere decir que ayuda a evitar que se marchite de manera prematura) y también ayuda a que los estomas (responsables de permitir la salida de vapor de agua y de gases en las hojas) se formen correctamente. También ayuda a que todos los nutrientes que fluyen a través de la planta lleguen adecuadamente a su destino.

Ahora bien, la manera más fácil y accesible en tu hogar para proporcionarle las necesidades de potasio a tus plantas es a través de tus cáscaras de plátano. Y se pueden utilizar de diferentes maneras:

1) Corta la cáscara de un plátano en pedazos pequeños y colócalos dentro de la tierra en donde se encuentra la raíz de la planta. Al hacer esto, a través del proceso de descomposición de la cáscara, irá liberando gradualmente el potasio, mismo que irán absorbiendo las raíces de la planta. Para las plantas de tu jardín vertical, te recomendamos hacerlo cada 2 meses, en una proporción de ¼ de cáscara aproximadamente por planta.
2) Prepara un té de cáscara de plátano colocando de 5 a 6 cáscaras de plátano mediano en remojo en un litro de agua. Si vas obteniendo las cáscaras de plátano gradualmente, ya que te comes un plátano al día, puedes congelarlas y descongelarlas cuando vayas a realizar el té. Así evitarás que se pudran y generen malos olores. Una vez en el agua, déjalas reposar 24 horas. Transcurrido este tiempo, saca las cáscaras y utiliza esa agua para regar tu jardín vertical. Te recomendamos hacer esto en un lapso también de 2 meses.
3) También puedes hacer polvo de cáscara de plátano deshidratado, que es más fácil de almacenar, pero requiere un poco más de tiempo de preparación. En una charola coloca las cáscaras de plátano con la piel hacia abajo en el horno. El tiempo depende de la temperatura. Puede ser un horno eléctrico o de gas. Cuando sientas que las cáscaras están crujientes, retíralas, espera a que enfríen y tritúralas. Este polvo puede almacenarse por hasta 1 año y es un estupendo fertilizante natural. Para colocarlo, asegúrate de no tocar los tallos de tu planta, y coloca un puñado en la parte superior de la tierra de las plantas de tu jardín vertical.

Humus de lombriz o lombricomposta

Sin duda, uno de los mejores fertilizantes que existen para tus plantas. Para poder producirlo, la materia orgánica debe pasar por el tracto intestinal de las lombrices, añadiéndole microorganismos y fermentos y eliminando elementos tóxicos. Tú puedes realizarlo en tu casa o puedes conseguirlo en tiendas de jardinería. Es apto para cualquier tipo de planta, rico en elementos minerales, aumenta la actividad biológica de los sustratos (tierra en la que están sembradas las plantas de tu jardín vertical, y su uso es tan seguro que su exceso no daña ningún tipo de planta. Los componentes básicos de este fertilizante son nitrógeno, fósforo y potasio, aunque también pueden tener calcio, magnesio, azufre y sodio. Entre sus ventajas es la falta de olor, por lo que manejarlo en casa es sumamente higiénico, además de que puede aplicarse directamente en las raíces. Si decides considerar esta opción para fertilizar tus plantas, te recomendamos inicies colocando de una dos cucharadas directamente en la parte superior del sustrato y que repitas esta operación entre 3 semanas y 1 mes.

Observación – elemento importantísimo

Las plantas no tienen una receta para crecer y estar en buen estado de manera automática. No son un pastel que metemos al horno y sale listo para comerse. Son seres vivos y, por lo tanto, es necesario verificar su comportamiento a medida que realicemos ajustes. Observa si tienen brotes nuevos, si su color amarillea, si las hojas se ven más brillantes, si su floración es más o menos abundante. Seguramente tendrás momentos de distracción tan necesarios en nuestras vidas actuales y podrás ayudar a que tus plantas luzcan lo más bonitas y sanas posibles.

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